La etapa perinatal —que comprende la preconcepción, el embarazo, el parto y el primer año de posparto— es un periodo de profunda transformación física, emocional y social. Socialmente, a menudo se nos vende como una época idílica y de felicidad absoluta; sin embargo, la realidad de los adultos que atraviesan este camino suele ser mucho más compleja. Es un territorio donde conviven la ilusión con el miedo, la vulnerabilidad extrema, el cansancio, la culpa y, en ocasiones, una crisis de identidad profunda al adaptarnos a nuestro nuevo rol.
En Psía centro de psicología os ofrecemos un espacio de sostén, seguridad y validación emocional. Entendemos que este tránsito no solo impacta en la mujer gestante, sino en toda la familia que se está construyendo. Por ello, nuestro servicio está diseñado tanto para la gestante como para su pareja, pudiendo realizarse el proceso de forma individual (para cualquiera de los dos miembros) o de manera conjunta. Ya sea porque encontráis dificultades en la búsqueda del embarazo, porque la gestación despierta miedos imprevistos, o porque el posparto está resultando abrumador, estamos aquí para acompañaros a vuestro ritmo y según vuestras necesidades.
Abordamos la psicología perinatal desde una mirada integradora que tiene en cuenta vuestra historia y vuestro contexto actual, apoyándonos en nuestros dos pilares fundamentales:
El proceso de terapia perinatal está diseñado para proporcionaros un mapa en mitad del cambio, ayudándoos a:
Cualquier momento en el que sintáis que la situación genera un malestar significativo es el adecuado. Se puede consultar durante la búsqueda del embarazo (si aparece desgaste emocional o en procesos de reproducción asistida), durante la gestación (si hay mucha ansiedad o miedo al parto), tras el nacimiento (si experimentáis una tristeza persistente, irritabilidad o desconexión) o ante cualquier pérdida gestacional.
Tiene todo el sentido. El duelo perinatal es una de las vivencias más invisibilizadas y dolorosas para los adultos. Este es un espacio especializado para digerir esa pérdida a vuestro ritmo, sin prisas por "pasar página", validando el dolor de cada miembro de la pareja y ayudándoos a integrar esa experiencia en vuestra historia de vida.
La diferencia principal tiene que ver con las características particulares de esta etapa vital tan concreta. La transición a la maternidad y la paternidad remueve por completo la identidad de los adultos, reactiva la propia historia de infancia y transforma las dinámicas de la pareja. En este servicio se trabaja con una mirada que entiende la profunda carga emocional, social y relacional que acompaña a la concepción, nacimiento y/o pérdida perinatal ofreciendo herramientas específicas para este proceso de adaptación.
Sí, de hecho, es una de las situaciones en las que las personas suelen pedir acompañamiento terapéutico. Los tratamientos de reproducción asistida suelen implicar un alto desgaste emocional, incertidumbre, esperas difíciles y, en ocasiones, duelos por intentos fallidos que tensan tanto a la persona como a la relación de pareja. Este espacio ofrece el acompañamiento necesario para amortiguar ese impacto, ayudando a gestionar el estrés del proceso y a cuidar el bienestar emocional a lo largo del camino.
Es completamente normal y mucho más frecuente de lo que se habla. La llegada de un hijo supone una crisis de identidad y una falta de descanso que pueden desatar un cóctel de emociones contradictorias: amor, pero también desborde, tristeza, culpa o añoranza de la vida anterior. En consulta validamos esa ambivalencia sin juzgarla, ayudándote a entender que transitar un postparto difícil o una depresión posparto no te define como madre o padre.
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